El domingo pasado fuimos a Aranda del Duero a visitar un gran amigo que estaba en el hospital. Aprovechamos el paseo para degustar un lechazo que estaba riquisimo.
Este fin de semana nos hemos venido al pueblo de mi madre a degustar lo que algunas revistas gastronómicas consideran la mejor carne del mundo, y precisamente en un restaurante donde yo trabaje hace catorce años, y que aunque entonces ya tenía fama, ahora la fama ha viajado por el resto de continentes.
Bang bang disfrutara estos sabores en la leche, quien sabe, tal vez se convierta en un famoso critico de comida...
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